28.10.12


Es sólo un hobby.

Pequeña libreta hecha por mí.

26.9.12

Insragramomentos









los arbolitos queridos







taca taca







los arbolitos de nuevo



23.9.12

Tópicos

I

Sobre el cuello de las personas
existe el infinito.

El protocolo es sólo una barrera
en las profundidades de nuestra mente
existe una nebulosa
que materializa la demencia.

II 

Pertenecemos a la constelación de los que no tenemos nombre propio,
todo nos lo dieron las palabras;
Al final, ser humano es lo mismo que ser un esqueleto.

III 

La poesía,
la necesidad de comprender ese nudo
que amarra el amor con el odio
que nos da el peso de la existencia
y que persiste en nuestro interior;
lo único que nos comunica con otras galaxias.

Collage, 20x20 cm.
#trabajosvisuales.

Septiembre

Mi abuelo bailando cueca en el living de la casa
se le quema la carne
sus arrugas se hacen más profundas.

Aún así sonríe.

Oscuridad

A veces escapas del sol
fundes tu sombra con la de un árbol
sientes la desesperanza que integra su hermosura
viendo caer las hojas de colores ardientes
que yacen frías sobre la tierra.

Arquetipo

¿Qué es la vida sin mi cuerpo?
¿Qué es mi cuerpo sin la vida?

Un montón de escombros
la creación inminente
la unión del hidrógeno con el oxígeno
la risa de Dios.

5.8.12


Amaneciendo en el bosque detrás de mi casa.
Foto tomada con una Canon T2i.

¿Qué te gusta hacer?
Origami
¿Por qué?
Porque el sonido del papel al doblarse me relaja.

3.8.12

Escribí este trozo de texto hoy en la tarde, aún no tiene nombre y le falta trabajo, pero quizás se entretienen leyéndolo:

De alguna forma, enterarme de que mi abuela ya no existía, era en parte enterarme de que la muerte sí lo hacía. Por un momento la sentí cerca, como gritando a lo lejos mi nombre, haciéndome entender que ahí estaba, al final de mi vida. Aún recuerdo cuando el futuro terminaba en el sabor del queque de arándano del día siguiente, ahora el futuro comienza a la salida del cuarto medio y más allá está esa voz que a penas reconozco, pronunciando mi nombre.

Sabía que la sonrisa de abuelita no estaría en ninguna parte. Haciendo muecas en el espejo intenté encontrarla, pero sabía que entre el recuerdo de mi abuela y yo no había nada parecido. A lo más algunos genes, el colesterol y la miopía.

No sé muy bien cómo escribir un haiku, pero hice uno que luego me recordó a ella:

Bajo la tierra

las pequeñas semillas

y los gusanos.